Mantras budistas tibetanos

Mantras budistas tibetanos

Meditación budista tibetana…

La primera palabra Aum/Om es una sílaba sagrada en varias religiones indias. La palabra Mani significa «joya» o «cuenta», Padme es la «flor de loto» (la flor sagrada oriental), y Hum representa el espíritu de la iluminación[4][5].

En el budismo tibetano, éste es el mantra más omnipresente y la forma más popular de práctica religiosa, realizada tanto por laicos como por monjes. También es un elemento siempre presente en el paisaje, comúnmente tallado en rocas, conocidas como piedras mani, pintado en las laderas de las colinas o bien escrito en banderas y ruedas de oración[6].

Debido al aumento de las interacciones entre los budistas chinos y los tibetanos y mongoles durante el siglo XI, el mantra también se introdujo en el budismo chino[7] El mantra también se ha adaptado al taoísmo chino[8].

La mayoría de las autoridades consideran que maṇipadme es una palabra compuesta y no dos palabras simples[9] La escritura sánscrita no tiene mayúsculas y esto significa que la capitalización de los mantras transliterados varía desde todas las mayúsculas, hasta las iniciales y sin mayúsculas. La versión en mayúsculas es típica de las obras académicas más antiguas y de los textos tibetanos de sadhana.

El mantra budista lyrics

18 de agosto de 201810 de septiembre de 2020Entre las imágenes más difundidas del budismo tibetano están las que muestran banderas de oración multicolores atrapando el viento, o tibetanos haciendo girar ruedas de oración, o monjes cantando en los templos.

Los mantras son el centro de estas y otras actividades de nuestra práctica.    Pero, ¿qué es exactamente un mantra?    ¿Y por qué el énfasis en la repetición de mantras?    Como la mayoría de los temas del budismo tibetano, estas preguntas pueden responderse a muchos niveles diferentes.    Pero espero que el siguiente extracto de mi libro, Buddhism for Pet Lovers, sea una introducción útil.    El pasaje habla de los beneficios de recitar mantras en voz alta en presencia de nuestras mascotas.    Pero espero que sea evidente que nosotros mismos nos beneficiamos de esta misma práctica, tanto si repetimos un mantra en voz alta como si lo susurramos en voz baja para que sólo nosotros podamos oírlo.

Para ponerte al día, el primer párrafo de este extracto se refiere a la historia de Vasabandhu.    En resumen, esa historia cuenta cómo un maestro indio, Vasabandhu, solía recitar diariamente un precioso texto llamado Abhidharmakosha.    Todos los días le sobrevolaba una paloma residente.    Tan poderosas eran las impresiones en la mente de la paloma causadas por la escucha de este texto, que cuando murió, la paloma logró renacer como ser humano.    Vasabandhu decidió comprobar qué había sido de la paloma y, siendo clarividente, descubrió que había nacido como niño en una familia cercana.    Más tarde, este niño quedó bajo su cuidado como monje novicio y, con el tiempo, se convirtió en un experto en el Abhidharmakosha, superando la comprensión de este texto en particular incluso del gran Vasabandhu.

Canto budista con tibeta…

Los mantras, que significan «protección de la mente», son sílabas sánscritas que suelen recitarse junto con la práctica de una deidad meditativa concreta y que encarnan las cualidades de la deidad a la que se asocian. Aportan beneficios a todos los que las ven, tocan, escuchan o pronuncian.

Además, cuando se recitan mantras con la motivación correcta (el deseo de beneficiar a los demás), su discurso se convierte en un discurso sagrado capaz de ofrecer bendiciones a los demás. Algunos mantras son tan poderosos que se dice que son capaces de beneficiar a los demás incluso cuando no existe una motivación virtuosa.

Monjes tailandeses cantando

La primera palabra Aum/Om es una sílaba sagrada en varias religiones indias. La palabra Mani significa «joya» o «cuenta», Padme es la «flor de loto» (la flor sagrada oriental), y Hum representa el espíritu de la iluminación[4][5].

En el budismo tibetano, éste es el mantra más omnipresente y la forma más popular de práctica religiosa, realizada tanto por laicos como por monjes. También es un elemento siempre presente en el paisaje, comúnmente tallado en rocas, conocidas como piedras mani, pintado en las laderas de las colinas o bien escrito en banderas y ruedas de oración[6].

Debido al aumento de las interacciones entre los budistas chinos y los tibetanos y mongoles durante el siglo XI, el mantra también se introdujo en el budismo chino[7] El mantra también se ha adaptado al taoísmo chino[8].

La mayoría de las autoridades consideran que maṇipadme es una palabra compuesta y no dos palabras simples[9] La escritura sánscrita no tiene mayúsculas y esto significa que la capitalización de los mantras transliterados varía desde todas las mayúsculas, hasta las iniciales y sin mayúsculas. La versión en mayúsculas es típica de las obras académicas más antiguas y de los textos tibetanos de sadhana.