Tipos de fascia

Tipos de fascia

dolor de fascia

El tejido fascial es una red cuatridimensional que envuelve y separa cada parte del cuerpo, creando una continuidad estructural que da forma y función a todos los tejidos y órganos. El cuerpo humano es una unidad funcional en la que cada región está en comunicación con otra a través de la red fascial.

La fascia puede definirse como una estructura cuatridimensional porque se extiende más allá de las tres dimensiones físicas (anchura, altura y profundidad) para incluir una dimensión neural o sensorial, que representa su estrecha conexión con el sistema nervioso central.

Piense en la fascia como una red ceñida y semitransparente que nos envuelve y conecta de la cabeza a los pies y que actúa como un sistema nervioso externo que procesa y responde a los estímulos sensoriales y mecánicos.

El tejido fascial, que se encuentra en todo el cuerpo, rodea e impregna los vasos sanguíneos, los nervios, los órganos, las meninges, los huesos y los músculos; interactúa con ellos; crea varias capas a diferentes profundidades y forma una matriz cuatridimensional de características mecánicas, metabólicas, elásticas y neurovegetativas. Es cuatridimensional porque opera más allá de las tres dimensiones físicas para conectar e interactuar con el sistema nervioso central: es una auténtica cuarta dimensión. Desde este punto de vista, la fascia se convierte en un órgano que afecta a la salud de la persona. Desde un punto de vista más general, el conocimiento de sus funciones y de las áreas que controla se convierte en algo importante para la salud y el bienestar de una persona.

cómo romper la fascia

Este tejido conectivo fibroso interpenetra y rodea los músculos, huesos, nervios y vasos sanguíneos del cuerpo. Proporciona conexión y comunicación en forma de aponeurosis, ligamentos, tendones, retináculos, cápsulas articulares y tabiques. La fascia profunda envuelve todo el hueso (periostio y endostio); el cartílago (pericondrio) y los vasos sanguíneos (túnica externa) y se especializa en los músculos (epimisio, perimisio y endomisio) y los nervios (epineuro, perineuro y endoneuro). La alta densidad de fibras de colágeno confiere a la fascia profunda su resistencia e integridad. La cantidad de fibras de elastina determina el grado de extensibilidad y resistencia que tendrá[1].

La fascia profunda es menos extensible que la superficial. Es esencialmente avascular,[2] pero está ricamente inervada con receptores sensoriales que informan de la presencia de dolor (nociceptores); del cambio en el movimiento (propioceptores); del cambio en la presión y la vibración (mecanorreceptores); del cambio en el medio químico (quimiorreceptores); y de la fluctuación de la temperatura (termorreceptores)[3][4] La fascia profunda es capaz de responder a la entrada sensorial contrayéndose; relajándose; o añadiendo, reduciendo o cambiando su composición mediante el proceso de remodelación fascial[5].

anatomía de la fascia

Una fascia (/ˈfæʃ(i)ə/; plural fasciae /ˈfæʃii/; adjetivo fascial; del latín: «banda») es una banda o lámina de tejido conectivo, principalmente colágeno, debajo de la piel que se une, estabiliza, encierra y separa los músculos y otros órganos internos. [1] La fascia se clasifica por capas, como fascia superficial, fascia profunda y fascia visceral o parietal, o por su función y localización anatómica.

Al igual que los ligamentos, las aponeurosis y los tendones, la fascia está formada por tejido conectivo fibroso que contiene haces de fibras de colágeno estrechamente empaquetados y orientados en un patrón ondulado paralelo a la dirección de tracción. La fascia es, por tanto, flexible y capaz de resistir grandes fuerzas de tensión unidireccionales hasta que el patrón ondulado de las fibras se haya enderezado por la fuerza de tracción. Estas fibras de colágeno son producidas por los fibroblastos situados en el interior de la fascia[1].

Las fascias son similares a los ligamentos y los tendones, ya que su componente principal es el colágeno. Se diferencian en su ubicación y función: los ligamentos unen un hueso con otro, los tendones unen un músculo con un hueso y las fascias rodean los músculos y otras estructuras.

fascia profunda

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La fascia es un sistema de tejido conectivo que envuelve nuestras partes del cuerpo y las une. La fascia, formada principalmente por colágeno, puede considerarse como una envoltura para los tejidos del cuerpo. Rodea los músculos, nervios, tendones y ligamentos y les da forma. La fascia también conecta la piel con el tejido que está directamente debajo de ella.

Cuando uno se lesiona una parte del cuerpo, los profesionales sanitarios tienden a centrarse únicamente en esa parte; una lesión en el tendón de Aquiles suele hacer que el médico o el fisioterapeuta se centren en el tendón. Parte de esa atención debería centrarse en la fascia, ya que está entretejida en todos los sistemas de nuestro cuerpo, manteniéndolos unidos, dándoles forma y permitiendo que se produzca un movimiento funcional sin dolor.